11/12/13

A Juan y Dani


5 am y las luces de esa fiesta se encendieron por primera vez. Sin dudas si había un dios, ese amanecer estuvo allí. 
Sentada en el inodoro, y como un ciego necesitó de alguien que le describa lo que estaba sucediendo. Era quizá el día mas largo de la historia. 
Todavía faltaban horas de mirar caras y alegrías. Tantas veces tuvieron que explicar llantos que esta vez no hizo falta. Sobre ellos venia el recuerdo de un mundo nuevo. Los colores aparecieron junto con la mañana y no desaparecerían nunca más. Porque algo se generó, una luz de amor. Aquella necesidad de gritarle al mundo entero que algo cambió, aquella necesidad de que el tiempo no pasé jamás.  
De ahora en adelante quemarían sus egos para esperar el próximo invierno.  Brindaron, comieron y rieron hasta que ella dijo sin parar de llorar: "tengo la panza llena".

25/6/12

Lo encontré por ahí... a la vieja hermosa

La adoraban por sus promesas, por las que aún peleaba. La amaban por su corazón, que regaba de pasados e hijos su cuerpo. Cada cuando la veía caer en sus silencios, por las lágrimas de estúpidos movimientos. Diosa de todos los deseos, aun así sabía reír y envolvernos en mañanas. La aman por ser su madre, allí donde las muecas no dicen nada y donde la alegría es eterna.

21/2/12

Dos Mundos

Mientras esperaban que algo pasara con su computadora, los dos niños decidieron jugar a ser grandes.

Ella imaginó preparar la cena para una familia entera, con los más nutritivos platos, aún con los que ella odiaba comer.

Él, volvió a mirar el monitor y suspiró diciendo: “hoy no cenó, tengo que adelantar trabajo para mañana”.

8/6/11

Espera

Secuestró una nube del cielo,
y le buscó asilo en su pecho.
Quizá su propio ego fue un siniestro de lo eterno,
del amor que juró y que volvería a hacerlo.
Detrás de su espalda se derramaron las penas,
y rodearon de sangre su aura.
Las fragancias de su pecho se contaminaron de recuerdos,
de algo que él no quiso ver.
Desbordaron el silencio
y todo de a poco fue cambiando de lugar,
para volver a hacer de eso el futuro perfecto,
para volver la nube a su lugar.


22/2/11

Trastorno indocumentado

 
Las instituciones se derrumbaron. Su aura se desvaneció, refugiándose en la nada misma, en la modernidad del sexo. La distancia se volvió en un principio el propio flagelo. Nada se pudo desordenar para acabar en ramos de soles.

Lo infinito terminó en el infierno, se tocó fondo y la desigualdad de sentimientos fueron desfigurando las presencias ajenas. Cada uno tenía una perspectiva que nada podía hacer reaccionar al otro. Ni el olvido ni el perdón funcionarían en dos segundos de desamor.

Amormal

Con la desgracia como bandera se puso a andar. Quizá poco había aprendido de la esperanza mientras acobijaba recompensas en el anden, y procuraba vivir del derrame espiritual.

La ignorancia también la llevó al conflicto, a inmolar los sentimientos y transformar su aura en una parte ajena al mundo real, para desmantelarse en la sufragio de las vanidades.
 
Todo lo anormal, ahora formaba parte de su propia religión, de verdades sostenibles en el tiempo. Robó hasta su historia, su amor por las cosas, el arte, y se convirtió en un eslabón del odio. Escuchó lo que él quiso, leyó lo que él quiso, y ahora era prófuga sin pasado. Quienes antes adoptaron su caminar como una compañía, prefirieron olvidarla y dejarla pasar, como un simple error del amor.
 
Así, la daga caliente fue quemando las heridas que se habían provocado, y cuando todo al fin era calma, llegó el olvido para apoderarse de los sueños, de la luz y del futuro lejos de su espanto.

24/10/10

(sin nombre 4)

Era un simple silencio. Quizás un par de días atrás, eso no le complicaba las razones para evitar ser visto.

Ahora estaba detrás de una vidriera. Se sentía indiferente, estúpido y hasta incomprendido. Las malas palabras ya eran parte de su propio conocimiento. El tiempo era parte de la espera propuesta.

Cada tanto se maltrataba, seguía la condena, esperando alguna señal que mantenga el amor.
Le perteneció durante noches enteras, de poco sueño y muchas letras desordenadas.

Las mañanas lo llenaban de sol, para llegar vivo a la noche, y volver a empezar.