11/12/13

A Juan y Dani


5 am y las luces de esa fiesta se encendieron por primera vez. Sin dudas si había un dios, ese amanecer estuvo allí. 
Sentada en el inodoro, y como un ciego necesitó de alguien que le describa lo que estaba sucediendo. Era quizá el día mas largo de la historia. 
Todavía faltaban horas de mirar caras y alegrías. Tantas veces tuvieron que explicar llantos que esta vez no hizo falta. Sobre ellos venia el recuerdo de un mundo nuevo. Los colores aparecieron junto con la mañana y no desaparecerían nunca más. Porque algo se generó, una luz de amor. Aquella necesidad de gritarle al mundo entero que algo cambió, aquella necesidad de que el tiempo no pasé jamás.  
De ahora en adelante quemarían sus egos para esperar el próximo invierno.  Brindaron, comieron y rieron hasta que ella dijo sin parar de llorar: "tengo la panza llena".